La capital de la provincia es una agradable ciudad para pasear, con la dimensión idónea para habitantes y visitantes. El centro de la ciudad está formado por una red de calles peatonales que animan tanto el comercio, como la visita de sus principales plazas y monumentos.
En Ciudad Real podemos distinguir tres etapas constructivas: el gótico de las iglesias de Santiago, San Pedro, la Catedral (Priorato de las Órdenes Militares españolas), la Puerta de Toledo; la etapa de modernidad de finales del XIX con el mecenazgo de las nuevas instituciones: Palacio de la Diputación, Casino, Palacio Episcopal… y en la actualidad se está embelleciendo la capital con numerosas esculturas, muchas de ellas en homenaje al personaje más ilustre de la Mancha: Don Quijote y ampliando la oferta cultural no solo con las exposiciones permanentes de los museos, sino con la posibilidad de participar en múltiples actividades.













